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martes, 14 de enero de 2014

GR10 Extrem 2014, caerse y volverse a levantar

Muy poco volumen de entreno llevaba para una prueba de 93km, eso he de admitirlo. 2 tiradas de 30 km en el último mes dificultan algo las cosas, pero tengo demostrado que las ganas e ilusión aportan unos cuantos km más. Aunque tiene que soplar el viento a favor para conseguirlo...

Viernes por la noche me levanto varias veces con la barriga mal, por la mañana no puedo comer nada hasta mediodía, que como algo de pasta y me acuesto a descansar. Me levanto, preparo las bolsas y voy hacia Trail and Climb, donde he quedado con Raúl Pascual, Carlos Pascual y Esteban. 

Nos cuesta bastante encontrar el Espai Jove, donde entregan los dorsales; así que aprovechamos para dar un paseo turístico por Puzol y estirar las piernas antes de la carrera. Por suerte, amplían el horario de recogida de dorsales, ya que llegamos pasadas las 20h; lo recogemos y también la mochila que nos regalan, chulísima!

Vamos al apartamento donde dormiremos, y coincidimos con unos cuantos más locos. Compartimos mesa en el comedor común, y yo puedo comer algo de pasta, así que creo que mañana estaré más o menos bien. Prontito a dormir y a las 5 empiezan a sonar despertadores. Nos ponemos la ropa de faena, desayunamos (puedo tomar un yogur y cereales), y hacia la salida! 

Con el tiempo justo como siempre, entregamos a la organización la bolsa que después recogeremos en la Pobleta. Alguna foto con Pepe, que siempre tiene la cámara en la mano, y a correr!

Esteban y yo formamos equipo mixto. Como él está muy fuerte, marco yo el ritmo. Primeros km corredores saliendo del pueblo, hasta que empieza a formarse algún tapón donde caminamos. Este año la trepada por las peñas no se hace, sino que se bordea, cosa que hace que la gente fuerte pueda hacerlo corriendo. Pero yo en las subidas me noto lenta, y encima mocosa sin respirar bien. Así que paciencia... paciencia la que tiene Esteban conmigo, jejeje

Ya de día llegamos al primer avituallamiento en Segart (km. 16), donde sólo hay agua e isotónico. Continuamos y viene una buena subida, primero zig-zageando, para acabar trepando con cadenas. Este trozo fue el que más me gustó, pese a los golpes en la rodilla que me pegué, y lo que tuve que estirarme para llegar a algunas rocas... qué chiquitita que soy! Llegamos arriba, y tras subir un poco por pista, empezamos la bajada que nos llevará a Serra. Bajando me noto bien, pero no puedo correr mucho porque la barriga me da pinchazos :-(


Avituallamiento de Serra, km. 25. No he comido nada desde el desayuno; pero lo malo es que el cuerpo no me lo ha pedido (generalmente cada hora o 40' siempre como algo, noto vacío en el estómago). Allí cuando llegamos no queda casi nada, algo de membrillo, orejones y algunas onzas de chocolate. Cojo un par de trozos de membrillo y me guardo 3 onzas de chocolate para el camino. Llenamos el camel y a seguir. A ver si el cuerpo recupera algo.


Pero no, las subidas se hacen eternas, me pesan las piernas, y me pesa la cabeza. Me pasan pensamientos por mi mente que suelen aparecer cuando sólo faltan 15-20km; esos que todos tenemos de "quien me manda", y "no sirvo para esto". Pero me quedan casi 70 km!!! Esteban intenta animarme, pero al ver que no voy bien y no tengo fuerza en las piernas, me voy hundiendo más y más. Sin comer nada más, sólo bebiendo energético de 226ERS, nos plantamos después de 7h30' en el km 43, Gátova, con sólo una idea en mi cabeza: que me lleven en coche a la Pobleta. No puedo, mi cuerpo no quiere! Decisión difícil, y más al llegar a Gátova y ver a todos los compañeros que estaban acabando de comer (pasta, bocadillos...) para seguir el camino. Pero esta no es mi carrera. Les deseo suerte con un nudo en la garganta, y esperamos a que la organización nos lleve de vuelta. 

Se portaron muy bien con nosotros, y llegamos casi al mismo tiempo que los primeros (por lo consiguiente, el avituallamiento final estaba completo). Una ducha, y a esperar a que llegaran nuestros compañeros Raúl y Carlos. Y teniendo que explicar a tod@s los que con buena fe preguntaban por qué estábamos allí ya... Esteban (al que doy las gracias por la compañía), también había decidido quedarse. Yo estaba mal, el sábado estaba muy desanimada, han sido dos ultras que he abandonado (el Aneto principalmente por la meteorología, que hizo que tuviera pánico en lugar de disfrutar)... Por eso tampoco lo publiqué en Fb, sabría que me animarían (como hicieron por Whatsap los amigos), pero primero tenía que saber qué es lo que quiero y qué estoy dispuesta a hacer para conseguirlo. 

Así que el domingo mientras limpiaba mi casita (lalaralarita), empecé a darme cuenta de que sólo había sido un tropiezo. Y que si nos caemos hay que levantarse. Mi sueño este año es muy ambicioso, pero tengo que luchar e ir hacia él. 100 millas son muchos kilómetros, pero tengo que experimentarlo, tengo que vivirlo. Mi sueño es Ehunmilak 2014, y voy a hacer lo posible por estar ahí. Y teniendo el apoyo de Kiko, todo será más fácil seguro ;-)  Creo que si escribes tu sueño, ya hay mucho adelantado. Así que aquí os lo he presentado a todos, y espero a todos contaros mi experiencia en julio. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Media Maraton Alcoy (06/12/2013)

Que sí, que lo confieso. Que no soy de asfalto. Que hasta la última semana no tenía claro si participar. Lo que sí que tenía claro es que si no participaba, me iban a dar envidia las 1200 personas que sí que lo hacían.


Así que gracias al equipo de Zona Running y Evasion, allí estaba a las 10:30 esperando la salida. Unos minutos antes, hicimos la foto APER con las nuevas incorporaciones, y con los animadores! Yo decidí hacer sólo el cuarto de maratón. ¿La razón? Correr por asfalto no me gusta, y dar 2 vueltas al mismo circuito... psicológicamente me hundía!! ¡Y acerté!


 Disfruté mucho corriendo por todo Alcoy, saludando a tod@s los que animaban, los que me conocían, chocando la mano con los niños, aplaudiendo las batukadas, y sonriendo al pasar por la zona de la Rosaleda y ver la que habían montado allí bailando Zumba (y por supuesto, quedándome con las ganas de no bailar allí un ratito). Pero eso ya era la recta final hacia meta, y había que acabar de dar lo que quedaba.

Al final 52' en los 10'5 km de recorrido. Un tiempo discreto y lejos de 4'30''/km que he hecho algún 10K. Pero contenta. Contenta por todo lo que ya os he dicho, y porque después de un mes con el hierro por los suelos, creo que ya va subiendo ;-).  Y además, porque conseguí la 2ª posición local, y ya tengo 2 caracoles!!! Ese trofeo sí que mola, jijijiji

Respecto a la organización, supongo que tendrían sus errores; pero yo lo vi todo casi perfecto.
- Facilidad de recogida de chip y dorsal
- Guardarropa accesible tanto antes, como después de la carrera.
- Salida dividida por tiempos previstos, de forma que yo salí casi al final, jejejeje
- Voluntarios amables y serviciales
- Recorrido... ahí es donde tengo que decir sinceramente que no me acaba de gustar. Creo que pudiendo aprovechar la vía verde, ese era un punto de diferencia que se da a nuestra Media Maratón. Pero el recorrido está homologado para varios años, así que... me callo! ;-)
- Abundante avituallamiento tras la carrera (comparada con otras de asfalto): zumo natural, agua, frutas, coca dulce...
- Buenos vestuarios y duchas en el Complejo Deportivo Eduardo Latorre
- Mini feria del corredor, facilitando la promoción de diversas empresas alcoyanas

Y para la gente que se quejó por no poder coger el coche y que el tráfico estuviese cerrado 4 horas en una mañana festiva (por Dios, 4 horas!!!!); decirles que no se quejan cuando cortan el centro y parte de Oliver durante 3 días por Fiestas de Moros y Cristianos. Y tampoco dicen nada cuando cortan centro y Alameda por la Cabalgata de Reyes una tarde entera!!! Eso lo respetamos todos los demás. Así que aprende a respetar y a amar el deporte. Y coge la bici o camina!!!!!

viernes, 29 de noviembre de 2013

No hagas eso, por favor!!!!

No me considero una experta en carreras por montaña, ni mucho menos. Llevo solamente 5 años corriendo, y no pretendo aleccionar a nadie. Pero sí que es verdad que, carrera tras carrera, todos vemos algo que no nos gusta de otros corredores; o que creemos que no está del todo bien. Creo que principalmente son derivados de las costumbres de correr por asfalto, pero en montaña no es igual. Aquí van algunos de ellos, que pretendo ampliar con los consejos que vosotros aportéis. 

1.- Cuanto más lejos mejor. FALSO. Estoy hablando de la botella de agua que te dan en el avituallamiento. En asfalto sí que es habitual tirar la botella lejos para que los cientos de corredores que van detrás no la pisen y se vayan al suelo. En montaña (aunque es muy raro que den botella, generalmente vaso), si te dan una botella y no la puedes tirar en la basura del avituallamiento; déjala cerquita de la pista/senda. De esta forma, cuando los voluntarios y/o organizadores recojan la basura del avituallamiento y quiten las cintas; recogerán también esa botella. Cosa que no harán si la tiras al bancal de bajo!!

2.- Si yo voy delante, te esperas.  FALSO (en la mayoría de los casos). En montaña, por suerte para mí, tenemos zonas de llano, subidas y bajadas... y salvo los máquinas que van primer@s, al resto de mortales se nos da mejor una cosa que otra. Así que si cuando vamos subiendo yo te dejo pasar si noto el aliento en mi cogote... ¿por qué no haces lo mismo en las bajadas? Cada un@ aprovecha la zona que mejor va, y la disfruta a su manera. ¿Por qué negar el paso o hacerse el sordo? Yo me pongo a gritar: PASOOOOO, y hay veces que llevan la musiquilla y PASANNNNNN de mí (sí, de esos hay muchos... nunca entenderé eso de llevar la música a toda pastilla en el mp3 en carrera por montaña!!!). Y hablando de adelantamientos, Gonzalo nos comenta: Como subo mal y bajo peor, me suelo colocar por la zona media-final en las salidas. Cuando la cosa se pone dura para arriba y empiezo a caminar, siempre oyes a alguien que viene por detrás gritando. PEEEEROOOOO BUEEEEENO, ¿YA ESTÁN CAMINANDO? ¡MENUDO TAPÓN ESTÁ HACIENDO ESE!. Alguna vez me han entrado ganas de recordarle a alguno que el que quiere ganar carreras se tiene que poner delante en las salidas para que no le molesten. Aunque para eso hay que madrugar.

3.- Con los bastones a cuestas (cuesta arriba y cuesta abajo). Los bastones ayudan, vaya que si ayudan, sobre todo en pruebas largas. Pero si los usas, sé precavido y corre con cuidado de no lesionar a nadie. Tanto subiendo en cuestas empinadas, donde si hay gente detrás (o bajo, si la pendiente es muy grande), podemos clavar la punta en la cabeza, ojo... Y en las bajadas y llanos también! En los tramos en los que vamos corriendo y los bastones no nos ayudan, normalmente los llevamos en la mano. Pues bien, si llevas la parte puntiaguda hacia detrás, alguien que tenga un tropiezo puede clavárselos. Las puntas siempre hacia delante, tú controlas si te acercas mucho al que va delante de tí, y vas con cuidado de no dañar a nadie.

4.- Rama va!!! Avisa, por favor! Conozco varios casos  en los que la persona que va delante se encuentra una rama, la aparta, pasa corriendo y se calla. Tú, vas detrás corriendo, mirando el suelo y los árboles. Pero no ves venir a esa rama con una velocidad y una inercia que para en tu cara; o en el ojo... obligándote a maquillarte en los 3 o 4 días después. También aplicable a los agujeros en terreno, piedras grandes, barro... si tienes a alguien delante no puedes ver lo que se avecina! Y se agradecen esos avisos ;-)


5.- Arrancá de caballo... pará de burro. Por supuestísimo que no va por todos, pero... ¿qué hay de malo en que os adelante una chica? No hace falta ponerse a esprintar en el momento me ves por el rabillo del ojo, yo que voy subiendo a mi ritmito lento pero seguro! Total, a los 5 segundos, se para a caminar... y yo vuelvo a adelantarlo a mi trote cochinero. Una de dos; o se hunde si le adelanto, o quizás está aprovechando la carrera para hacer cambios de ritmo! :P





6.- No dejes ni rastro. Así debe de ser, que el único rastro que quede tras nuestro paso sean nuestras huellas de las zapatillas. No me creo que seas capaz de llevar 20 km un gel lleno (con lo que pesa eso), y que una vez te lo bebas, pese más y te tengas que deshacer de él tirándolo al suelo! Salvo que seas un Fragle Rock, no creo que quieras encontrarte la montaña llena de basura. Eso es de cochinos, por decirlo finamente!!! 


7.- Danger!! No te lleves a nadie por delante!! Ya hemos comentado que es importante el dejar paso si te lo piden; pero si eres el afortunad@ que realiza el adelantamiento, ten cuidado no te lleves al adelantado por delante. Carlos Cervera hace este comentario, y con mucha razón: Yo añadiría que si se adelanta, aquellos que pasan como la luz cuesta abajo y no dejan distancia, corremos el peligro de que si tropiezan se te lleven a ti tambien por delante. El que adelanta ha de tener la precaución de adelantar por la parte cercana al valle o barranco, y dejar a la parte de dentro al adelantado. Ya que adelantas, asumes tus riesgos. Si te tropiezas te caes tú.



8.- Es de bien nacido ser agradecido. Y educado! Y de eso sabe un montón Óscar de Centre Estudis Nord, que nos aporta lo siguiente a la entrada, aplicable a carreras y a entrenos: Añadiría a tu post "educación". No te pido que saludes a todo el mundo, pero no está de más que contestes a aquellos que te saludan, o un simple gracias o un pequeño gesto de agradecimiento a aquellos que te indican el camino, te animan o te dejan pasar.





9.- Si te caes... te levantas! Está claro que cuando un@ se cae, la idea es levantarse. Pero en montaña no cuentan tantísimo los segundos; y no perdemos nada ayudando al compañer@. Esto es lo que nos hace grandes a los corredores de montaña!! ;-)   Rafa Sanchis así lo recuerda: no os olvideis nunca de auxiliar o preguntar por lo menos si veis a alguien en el suelo retorciéndose de dolor, no hagais como en algunos deportes que cuando ven a alguien mal, aprietan mas para machacarlo, no cuesta nada preguntar y si no hace falta nada continuar.


10.- ¿Y qué hace toda esta gente aquí... con el sitio que hay para pasar? Pues seguramente, esta gente está siguiendo las marcas que tan amablemente y concienzudamente ha puesto la organización. Y esas marcas tienen una razón: cumplir el kilometraje marcado, la zona permitida y la más importante: NO DEGRADAR LA MONTAÑA. Y no veas la rabia que da cuando estás esperando en el tapón y ves a un@ haciendo un recto!!! A Jorge Rubio también le da rabia: ¿Y qué me dices de los que cuando todos estamos en fila caminando o parados por un tapón se salen de la senda y van adelantando y pisándolo todo?  Pues lo que yo (Jessi) suelo hacer es gritarle diciéndole: ehhhh!!! Que eso lo podríamos haber hecho todos, pero aquí estamos esperando!!! Ayyy, qué rabia que me da!!!

jueves, 17 de octubre de 2013

III Sprint Vertical Massís del Toro (13/10/13)

No sé qué tiene esta carrera que es explosiva de principio a fin! Y cuando hablo de "principio", me refiero a desde que salimos de casa. Esta vez somos 6 los que vamos a Simat: Gabi, Oscar, David, Esteban, Silvia y yo (en las dos anteriores ediciones sólo hemos participado Silvia y yo); pero visto lo que sufrimos, parece que les hemos dado envidia.

Llegamos sobre las 9, vamos a recoger dorsales y a saludar a tantos y tantas compañer@s que no fallan a la cita; entre ellos las chicas de La Llebre, que se atreven con lo que les echen y cada vez son más apuntadas a esta prueba.

Sin darnos cuenta son las 9:30, a las 9:35 tenemos que estar en el corralillo y aún tenemos que pasar por el baño. Suerte que en la misma plaza hay un bar/panadería donde amablemente nos dejan pasar a todos, y no hay que ir a buscar bancales.

- 9:39 ya estamos nerviosas, hablando con Cristina que sale justo delante de mí. Nos deseamos suerte.
- 9:40:00 - Sale Cristina y me pongo en el lugar de salida. Quedan 30'' más para que empiece el sufrimiento, que las pulsaciones empiecen a subir, que los músculos de las piernas quemen... llevo toda la semana visualizando estos momentos para intentar subir el umbral de sufrimiento.
- 9:40:30 - Ya!!!

Salida desde la plaza, primeros metros de asfalto con una pendiente considerable. Intento buscar el punto de coordinación de la respiración y el ritmo; intentando aguantar el máximo tiempo corriendo. Pasamos la ambulancia y empieza el sendero. Primeros metros aún corredores, pero pronto toca empezar a caminar.
- Camino en alguna subida, viene un llano donde hay que correr; para enseguida llegar a una zona rocosa donde hay que trepar. ¿Dónde pongo el pie? Ay, que me resbalo! Ya está, sigue subiendo.
- Oigo a Silvia detrás, salía 30'' detrás de mi pero estaba clarísimo que me pillaba pronto. Sigo subiendo, a cuatro patas, oyendo mi respiración, oyendo su respiración. Me aparto un poco para que me pase y nos animamos mutuamente con el poco aire que nos queda.
- Sigo hacia arriba caminando a cuatro patas, a ratos apoyando las manos en los cuádriceps. Alcanzo a alguna corredora que ha salido antes y también nos animamos. Sólo pienso en que es una carrera de caracoles, no por lo lento que vamos (que también), sino porque casi vamos arrastrándonos.
- Pequeño descanso en el balcón, aunque no me paro a mirar hacia bajo; ya habrá tiempo arriba. Intento correr un poco y noto que me flojean los brazos; y las piernas queman.







- Sigo corriendo hasta donde hay un fotógrafo y un chico ofreciendo agua. Gracias, pero no. Sólo quiero llegar arriba. Desde ahí sigue la subida, así que manos al suelo y a intentar subir lo más rápido posible. Hace calor, las gotas de sudor caen directamente al suelo.

- Zona técnica, sólo alzo la vista para ver las cintas; aunque está muy bien marcado. Hay gente animando, sobre todo a las chicas de La Llebre. Esto siempre provoca una sonrisa, aunque costosa; las fuerzas están concentradas en la subida.


- Veo a Cristina, a Estefanía, a Silvia en lo alto del todo. Empiezo a visualizar el final de la subida, fijo los ojos en ese punto. Antes de llegar la pendiente se suaviza; intento trotar pero los músculos no están para tanto. Así que sigo caminando.



- Por fin se alcanza el punto más alto, y hay que girar a la izquierda para bajar/llanear hasta la meta. Terreno muy técnico, los cuádriceps me tiemblan y los noto a punto de reventar. Sólo quedan 100 m, 50m... aguanta!!! Última bajada técnica y por fin está el control del chip. 


- Puffff.... Respira, baja pulsaciones, bebe agua... tardé casi 5 minutos en recuperarme. 

Ahora sí, ya está acabado; podemos relajarnos, charlar con las demás, girarse y ver el pueblo y el mar... y esperar a que lleguen los demás. Ninguno llega con buena cara, en esta carrera se da el 200%. Es corta pero intensa y explosiva.

Esperamos a que lleguen todos y bajamos por donde hemos subido, sorprendiéndonos de la dureza y lo técnico que es el recorrido. Llegamos a la zona de salida y como siempre están los bocadillos con el embutido de Olegario (aunque no soy de embutido, probé uno de poltrota). Y con coca dulce elaborada por las señoras del pueblo, riquísima!!! 

Silvia hace un tiempazo y queda de nuevo en primera posición. Oscar y David hacen muy buen tiempo; en la carrera hay un nivel muy alto de corredores y quedar en las posiciones 17 y 11 respectivamente es para estar contentos. Y Esteban, Gabi y yo hemos de conformarnos con un tiempo discreto... pero contentos de haber probado este tipo de prueba.

25'19''; en esta edición es la que más he tardado, aunque estoy 20 segundos arriba o abajo. Aunque no estoy contenta del todo con el resultado, consigo la tercera posición femenina; que siempre anima un poquito ;-)  


Lo mejor de esta prueba sin duda es la organización, el club La Llebre y sus corredores; y la magnífica gente de Simat de la Valldigna. Ya sabes, si quieres sufrir mucho pero muy poco tiempo, el año que viene no te lo pienses y apúntate!!! 

Después del avituallamiento hay fuerzas de nuevo para hacer tonterías!!!

lunes, 30 de septiembre de 2013

II Trail & Climb (29/09/13)

Comenzaría esta crónica recomendando no realizar doblete si quieres tener buenas sensaciones en carrera. Y es que el sábado por la tarde corrimos en Albaida el Gran Fons Monica Pont casi 11 km, "tranquilitos", fuimos toda la carrera David, Silvia y yo... pero claro, el ritmo tranquilo siempre es más para uno que para otro.

Total, que a 5'15''/km tampoco es taaaan lento para mí! jejeje Bueno dejemos las excusas, ya que Silvia también corrió el sábado y el domingo hizo un supercarrerón! (1ª absoluta!). 

Creía que lo había estado haciendo bien, estoy corriendo entre semana más que el año pasado, con algunas cuestas, haciendo carreras de asfalto para no perder velocidad, tomé la noche anterior el Recovery Night de natillas de 226... ¿qué pasó ayer? Pues que todos tenemos malos días, y me tocó a mí... con la ilusión que me hacía esta carrera en Cocentaina, chulísimo recorrido y con tantísima gente conocida; acabar con tan malas sensaciones y tardando 5 minutos más que el año pasado me ha dejado choffff!!!! 

Y mira lo que es la cabeza, que me había notado muy lenta y pesada en asfalto... pero el gps no engaña, y he comparado la carrera de este año con la del año pasado: en los 6 km de asfalto he ido más rápida; pero lo que me ha costado más es la subida, incluso en la bajada también iba más ligera el año pasado :-( 

Dejando aparte lamentaciones, la carrera es una pasada y muy dura!! Primero los 6 km que te dejan k.o. si no regulas (igual fue eso lo que me pasó); después una subida de 800 metros en 5 km, un poco de sube-baja, y después 5 km de bajada técnica de las de verdad ;-) 

Subiendo sufrí mucho, la sonrisa en el punto más alto parece algo forzada (gracias Paco Sempere por la foto), pero bajando sí que disfruté. Pido perdón a l@s que fui pidiendo paso y al final casi me los como, pero en alguna ocasión no podía frenar!!  

Una alegría ver a Lucía y Rubén en San Cristófol animando (y haciendo fotitos), y la entrada a meta con los pelos de punta por toda la gente que había aplaudiendo y gritando tu nombre. Después avituallamiento completo con bebida, croissants con mermelada de Trail&Climb, bocatas... vamos, para no comer después!! 
 



Eso sí, contentísima de ver como Silvia, Raquel y Mari subían al podium después de una supercarrera! Y esta foto de meta de Silvia y Raquel no tiene precio!! 

Enhorabuena a Carlos, Javier y Raúl por la iniciativa y por organizar una segunda edición con tantísimo nivel de deportistas!! Lo mejorcito a nivel nacional lo teníamos correteando por Mariola!

Yo me quedo con ese sabor agridulce deseando volver a correr esta carrera... y esperando recuperar las sensaciones y ganas!! :-)   (Fotos de meta de Jorgegsano)

martes, 3 de septiembre de 2013

Maratón de San Sebastian (30/11/2008)

Ya han pasado casi 5 años, pero cuando lo releo lo recuerdo como si fuera ayer. Una pasada correr por el norte de España, te tratan genial! La rescato para mi blog!!

Por fin llegó el día. 30 de noviembre de 2008, Maratón de San Sebastián; y en San Sebastián nos despertamos bastante temprano, antes de las 7h. Desayunamos y fuimos hacia Anoeta, donde era la salida. Gloria y yo habíamos decidido intentar terminar en 4h, y por eso nos pusimos la pulsera que nos guiaba para lograr ese tiempo. Yo, sinceramente, el tiempo era lo que menos me importaba, pero era una motivación extra. También hablamos entre las dos, que por lo menos la primera media íbamos a ir juntas, y de ahí si una podía apretar más, tiraba delante. 


Dieron la salida, Glo y yo nos colocamos por el final, y empezamos a correr. No llovía, hacía un poco de viento y una temperatura de unos 6ºC; ideal para correr un maraton! Con lo que nos habían asustado con el tiempo, la verdad es que podíamos dar gracias... Fueron pasando los km, e íbamos a un ritmo de 5'30''-5'40'' el km; un poco más rápido de lo que nos marcaba la pulserita... pero estábamos eufóricas!! Después de la maratón, he leído algún artículo sobre la maraton, y la verdad es que mucho caso no le hicimos: evitar derrochar energía, por ejemplo. Cada vez que pasábamos por las zonas donde había música, cantábamos, bailábamos... DISFRUTAMOS!! Así, ¡que me quiten lo bailao! Teníamos la motivación extra de ir buscando a nuestros compañeros del programa (Gorka, Edu, Joaquin, Javier), cada vez que nos cruzábamos, y los veíamos y los animábamos: aupa Gorka!! ¡Vamos Javi! También teníamos a una increíble persona, Tomás, el hermano de Gloria, que nos trató como reinas durante todo el maratón; preocupándose por si necesitábamos cualquier cosa, animando, llamando por teléfono a nuestras familias para darnos ánimos... ¡Genial! Hacia el km 25 comenzó a llover, y también hacía más viento. Las manos estaban totalmente congeladas, así que teníamos que aplaudir al público (que realmente se lo merecía por estar ahí con el frío que hacía), para calentar un poco las manos. Fuimos juntas hasta el km 32; cuando mis fuerzas fallaron un poco, bajé un poco el ritmo, y Gloria aún se veía con fuerzas. Yo la animé para que tirara delante e intentara bajar de las 4h. No me importaba continuar sola... ¡¡sólo quedaban 10 km!! Además, en los km 33-35, había música que me recordó a las fiestecillas con mis amigos, lo cual me dio más ánimos... 

En el km 38 tuve un poco de bajoncillo, aunque mi mente en ningún momento me dijo que parara. Las piernas eran dos palos, estaban congeladísimas, así que no podía aumentar el ritmo, aunque quisiera. Me ofrecieron unas pasas, que me vinieron de perlas para coger fuerzas para los últimos km. ¡¡Sí, eran ya los últimos km!! ¡Ya estaba casi hecho! Empecé a pensar en toda la "cuadrilla", en mi chico (que ha estado ayudándome y animándome en cada entreno, aunque no pudo venir a Donosti), y en mi familia. Todo me dio más fuerzas para acabar. A falta de 1 km, se unió a mi un corredor de Granada, que ya había corrido varias maratones. Me estuvo animando hasta el final. La meta estaba dentro del estadio Anoeta. Al entrar comenzó a llover más fuerte, pero eso no me frenó. Quedaban muy pocos metros para lograr ese reto que me planteé hace 4 meses.

 Crucé la meta y ahí estaban Gloria y Gorka. Me abracé con Gloria primero... ¡¡¡lo habíamos conseguido!!! No nos dejaron ir a NY, pero ahí estábamos, acabábamos de correr 26.2 millas en Donosti... Luego nos abrazamos los 3, nos hicimos unas fotos, y pasamos a reponer fuerzas. Nos dieron naranjas, y la medalla!! Ya somos MARATONIANAS, nos hemos demostrado que somos capaces de conseguir el reto propuesto... y encima acabamos relativamente bien.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Vuelta al Aneto (27/07/13)

Creo que fue Oscar el que nos lió para volver a Benasque. Ya participamos  hace dos años en algunas carreras por el parque natural Posets-Maladeta, y correr por aquellos lugares es una pasada. La pega es que la organización cobraba una pasta para regalarte una mochila (o camiseta), y tener solamente algo de avituallamiento en meta y una pasta-party al día siguiente. Pero este año la organización ha cambiado, el precio es bastante razonable... así que le pregunto a Kiko si quiere que pasemos unas mini-vacaciones en Benasque y aprovechemos para correr alguna de las carreras. La respuesta  es positiva, con lo que tanto nosotros como Silvia, David, Jorge, Oscar... y otros tantos amigos  de Alcoy nos plantamos el viernes en Benasque. Recogemos dorsales (nosotros no llegamos a tiempo, nos los tienen que recoger), y vamos al apartamento. Apartamentos muy cerca de la salida/meta; y tras cenar bajamos a ver la salida de los cerca de 260 corredores que afrontan el Gran Trail, de 120 km. De ahí a la cama, que David y yo madrugamos mañana. 

La salida de la vuelta al Aneto es a las 8 de la mañana, los demás que hacen el Maratón de las Tucas pueden descansar un poco más; ya que salen a las 10. Somos unas 600 personas las que vamos a intentar correr 62 km por estas montañas. Dan la salida; los primeros km son por carretera dirección Cerler. No podemos ir por senda porque está destrozada de la riada de hace poco más de un mes. Pasamos por una casa con las ventanas colgando, de mitad ventana hacia abajo el agua había acabado con ella. Increíble la fuerza que tiene el agua. Nos incorporamos a una pista, seguimos corriendo hasta llegar a una sendita donde se hace un poco de tapón. Volvemos a salir a la pista que nos llevará a Senarta. La primera parte del recorrido es idéntica  a la  carrera de Las dos caras del Aneto que había hecho hace 2 años con Silvia. Y recuerdo que en la pista, aunque picaba hacia arriba, intentamos correrla entera; a un ritmo lentito pero constante. Algunos de los corredores se acoplaban detrás diciendo: "este es el ritmo". Y es que las mujeres para esto de los ultras, sabemos llevar el ritmo, jejejeje. Recordando estas palabras, y sonriendo, intento correr el máximo posible en la pista, echando de menos a mi compi! ;) Avituallamiento en el km 13, donde hay agua, frutos secos y barritas (tal y como indicaba en la web). Había también un par de sandías, pero los voluntarios se veían desbordados y no daban abasto cortando sandía y poniendo agua. Así que nos quedamos con ganas de algo de fruta fresquita.

Dejamos la pista y empezamos la subida, una subida continua con algunos tramos de piedra, que nos llevarí a Ballibierna. Debido a que no ha hecho mucho calor  en los últimos meses, aún queda alguna pala de nieve; que la pasamos sin ningún tipo de problema. Somos bastante gente yendo al mismo ritmo, es una hilera de corredores los que pasan sin cesar por el collado. En este punto hay un control, donde se pasa el chip y además se anota el dorsal. Una vez arriba, tras 1700 m. de subida y 18 km, sólo bebo un poco de Energético de Limón; me noto fuerte y no me hace falta más de momento. La primera bajada es por una pala de nieve, así que me dejo caer "esquiando" y con alguna caída de culo que hace que me refresque un poquito. Tras pasar la nieve llegamos a una bajada algo técnica, pero corredora. 

Se hace bastante tapón, hay gente que ha subido más rápido pero que no tiene técnica bajando... cada uno es bueno el algo! :) Tiro detrás de un chico de Mallorca , y as? vamos pasando gente. Me gusta la bajada, y siempre que no empuje a nadie, si puedo adelantar, adelanto!! Llevamos unos 20km de carrera y 4h; contando que ya hemos hecho casi la mitad de desnivel positivo previsto; es posible acabar en 12 horas... (eso creía, que ilusa). Corriendo hacia abajo, y algo hacia arriba llego al segundo avituallamiento, acompañada esta vez de un chico de Elda.

 Él se queda allí esperando a Rosi, su compañera. Yo cojo frutos secos, relleno el bidón (con agua de la organización que acababan de coger de un torrente, ya que la que traían embotellada se les había acabado), y empiezo la subida en zig-zag para salvar un pequeño collado. 

La bajada es algo menos corredora, con lo que bajo más tranquila. Llaneamos un poco, y llega otra bajada que es algo más peligrosa, por la cantidad de barro, raíces y hojas que hay. Un resbalón es lo más fácil, y eso contando que no te tuerzas un pie. Por tanto, sin prisa pero sin pausa voy bajando hasta llegar al punto más bajo, cerca de 1600 m. donde hay un control de paso. Empieza de nuevo la subida,  bastante empinada.  Me noto algo fatigada porque hace bastante calor. No descuido las sales cada 1-2h, y cuando voy a tomarme una veo que me falta agua. Así que paro a rellenar el camel de un torrente (y ya veremos cómo está mañana la barriga!!). Tras subir un rato, llegamos a una zona de bloques de piedra grandes, donde las personas pequeñitas como yo tenemos algunas dificultades más; tanto para subir (porque no nos llegan las piernas), como para bajar, donde hay que sentarse y bajar con cuidadín. En este trozo llego a apagar y encender 3 veces el gps; no me cuadra que llevemos mucho rato pasando piedras (con la sensación de estar subiendo), y que de los 2000 m no pasemos. ¡¡Que hay que llegar a 2800 otra vez!!

Cruzamos un río, donde hay gente que aprovecha para refrescarse los pies y descansar un poco. Y tras este río, viene la subida importante; que nos llevará al collado de Salenques. En esta zona, pronto empezamos a pisar nieve, con tramos de roca. Se hace muuuuy larga la subida, parece que no llega nunca el collado. Piedras en las que hay que ir saltando (o escalando) y muchos neveros con bastante pendiente.
 Agradezco el llevar bastones, ya que hay algunos a mi alrededor que no los llevan y se pegan un par de resbalones que podrían acabar muy abajo. Mientras subimos, nos cruzamos con un montañero que baja (equipado con botas, crampones, piolet, abrigado...); y nosotros con pantalón corto, tirantes, zapatillas  de deporte... en fin, que Kilian ha hecho mucho daño ;)
El último tramo es algo peligroso, y es donde hecho en falta seguridad por parte de la organización. Algún trozo equipado con cuerda, pero que considero que no es suficiente para las condiciones de la zona. 

Por fin alcanzo el collado, y al pasarlo y resguardarme del fuerte viento, me siento  para comer algo sólido. Mientras pego el mordisco al bocadillo de jamón, miro el reloj: ¡¡Las 17.25h!! Llevamos casi 10 horas de carrera y sólo he “corrido” 35 km!!! Bueno, con suerte la bajada se puede correr y ya sólo queda alguna subidita. Pues... no, no se puede correr en los próximos 5km (que se convierten en más de 1h). Seguimos por neveros y pedruscos, cruzando ríos... Un rato está bien, pero taaaaanto, cansa. Y más en mi cabeza, ya que yo venía con otra idea. No quiere decir que no pueda hacerlo (he hecho la skyrunner de Carros de Foc y Cavalls  del Vent); pero el problema es que no venía preparada psicológicamente, y pensaba que en unas 12h lo tendría hecho. Como he dicho muchas veces, es más del 60% en lo que manda el coco.

No queda otra que seguir, así que continuamos bajando; cuando oigo un ruido que me parece un trueno. Anunciaban tormentas a partir de las tres de la tarde, y son casi las siete... así que poco me sorprende. Sigue tronando y empieza a llover y granizar. Esto último no me molesta, pero la tormenta sí que me da respeto (más que respeto, a 2000 m de altitud, lo que me da es mucho miedo). Las piedras mojadas resbalan, hay que ir con mil ojos y dos piernas (o lo que quedan de ellas).  En este rato coincido con bastante gente, nos hemos agrupado, y aunque no nos vemos las caras por estar tapadas con el chubasquero,  la compañía se siente. Me preguntan qué tal voy, y la verdad es que de piernas y fuerzas voy bien... pero estoy hasta las narices de esto. Sí, es una situación que no me había pasado nunca. Otras veces reventada me he preguntado que quién me manda, que no me vuelvo a apuntar a una de estas... pero esta vez estaba bien. Simplemente, no me apetecía seguir allí. Así de simple (y complicado de aceptar por mi parte).

Llegamos al Pla de Aigualluts, y hay que cruzar un río para subir al refugio de la Renclusa. Lleva rato lloviendo, con lo que el río está algo más crecido que antes. Bueno, pues ya que estamos mojados de cintura para arriba, vamos a mojarnos de cintura para abajo. Y literalmente eso me pasó. El agua me cubría hasta la cintura, incluso me desequilibré por la fuerza de la corriente, pero un chico que venía detrás me dio un empujoncito y enseguida “salí  a flote”. Al día siguiente me enteré que la chica de Elda lo pasó bastante mal ya que la corriente llegó a arrastrarla, y que los que llegaron detrás ya no les hacían cruzar el río ni subir a la Renclusa por allí, por seguridad. Tendrían que haber previsto algo alternativo, o cortar antes de llevarse esos sustos...

Nada más cruzar el río veo de lejos a un chico de la organización. Le pregunto que dónde me puedo retirar, y me indica que (lamentablemente) he de volver a cruzar el río y seguir las marcas hacia abajo para llegar al avituallamiento. La gente con la que me cruzo me dice que no abandone, que continúe... pero hace mucho rato que he dejado de disfrutar, y con la tormenta y sabiendo que Kiko estaría en meta preocupado por mí; sé que no voy a disfrutar esta carrera. Incluso se me pone un nudo en la garganta al oír mis palabras cuando lo comento con los demás, pero sé que estoy haciendo lo correcto.

Sigo el sendero lleno de vacas  (otra de mis debilidades, sé que no van a hacerme nada... pero son tan grandes y se empeñan en estar en medio del camino!!!). Así que entre los truenos y las vacas, bajo que me las pelo. El sendero lo conozco, ya que hace unos años estuvimos Kiko y yo por la zona, pasando Aigualluts para llegar al Tuc de Mulleres. Con ese recuerdo voy recorriendo el caminito, aunque no dejo de oír truenos y contar los segundos que tardo en ver el rayo.  Algunos estaban cayendo muy cerca, ya que prácticamente iban a la par, con lo que me empiezo a obsesionar con los bastones. Puntas metálicas, bastón metálico... Mi vida vale más que los bastones (que eran de los baratos de Decathlon y están más que amortizados); así que en uno de esos que cae tan cerca, dejo los bastones al lado del camino (para que al día siguiente cualquier caminante se los pueda quedar de souvenir), y empiezo a correr mucho más. Por fin diviso el avituallamiento, lleno de gente resguardándose de la lluvia. Me ven y empiezan a aplaudirme, y yo de lejos diciéndoles que no me aplaudieran, que me iba a retirar!! (eso también se me hizo duro). Allí estaba Carlos Cervera, que participaba en el Gran Trail y debido a la dureza y a las condiciones tuvo que retirarse también. Estaba con otro chico esperando que pasara su madre, que participaba en la vuelta al Aneto. Yo estaba congelada, así que me acogieron en el coche y allí esperamos un rato. Pensaba que habría algún vehículo para bajar a Benasque si te retirabas, pero había que esperar al autobús para bajar (creo que el turístico, y no sé si se tenía que pagar... :-/ ).

Tras esperar un ratito, decidieron amablemente bajarme a Benasque, cosa que le agradezco enormemente ;-) Mi carrera había acabado, tardé 12h en hacer 42 km. No serán los 42 km más duros que he hecho (ya que Carros de Foc se las trae), pero las condiciones con nieve, lluvia y granizo sí que dificultaron más la carrera.

Nada más tener cobertura me entraron 2 mensajes de Kiko que me había llamado. También recibí muchos mensajes de ánimo de otros Aper's y de algunos amigos y familiares. Fui hacia la zona de meta y allí  encontré a Kiko; qué alegría! :-)))  Me duché, y fuimos hacia el bar donde estaba el resto de la expedición alcoyana y muchos más amigos. Me preguntaban y a todos decía lo mismo: había dejado de disfrutar hacía mucho rato. Y no me quería perder la cena con todos, que me contaran cómo les había ido su carrera, y planeáramos nuevas carreras ;)


La decisión que tomé no es fácil, ya que me encontraba bien de fuerzas y la parte más difícil la había hecho ya. Pero sé que ser finisher de esta carrera no iba a aportarme nada, y sí que podía traerme cosas negativas a mí y a la gente que estaba pendiente de mi carrera. Sé que voy a volver a hacer la carrera, preparada psicológicamente para estar esas horas en carrera y sabiendo la dureza del recorrido. Pero yo esto lo hago porque disfruto y soy feliz durante y después de la carrera; continuar no me iba a aportar nada. Sin embargo, al retirarme tras esos 42 km, fui feliz al llegar a Benasque y abrazar a Kiko y ver su sonrisa. Y su sonrisa me da la felicidad  ;-)