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lunes, 19 de septiembre de 2016

Ultratrail Serra de Crevillent (17/09/2016)

...o como vencer a la montaña poniéndole ganas. Que no fuerzas, que de eso me faltó un poco el sábado.

¿Y por qué hice esta carrera justo una semana antes de Ultrapirineu? Porque sé que un Ultratrail se corre con las piernas, pero se vence con cabeza y corazón. Y me faltaba entrenar la cabeza, las piernas y el corazón los he movido bastante este año. Desde que acabé el UTMB, por diferentes decisiones, circunstancias y motivaciones, no he hecho ningún entreno/carrera de más de 50km.

Echando la vista atrás, en 2016 hice la maratón de Gran Canaria; maratón de Confrides y Pirineos Fit (este último sí que fue un buen entreno de 6 días...). Y luego algunos entrenos más... pero de tiradas cortas. Y necesitaba convencer a mi cabeza de que voy a terminar UltraPirineu. Quizás no recupere bien, quizás me haya equivocado con la decisión... pero sé lo que arriesgo y a lo que me enfrento, y asumo las consecuencias!!

Resumen de la carrera:
- Momento 10: Espectacular amanecer, luna llena a nuestra izquierda y a la derecha el sol queriendo asomar para quitarle protagonismo.
- Momento 0: Pajarón en el km. 40. Primero me paro unos 5' y me tomo un gel. Intento seguir pero voy mareadísima. Busco una sombra bajo de un pino y me siento un rato más a que se me pase. Gracias a los que pasaron y se preocuparon por mí, me ofrecieron geles, pastillas... todo legal, eh?
- Momentos 2 - 5 (es decir, de suspenso): a partir del km. 40 que los músculos de mis piernas tenían vida propia y les daba por contraerse sin que yo se lo mandara. Hay que ver que desobedientes!!!
- El recorrido me gustó, pese a que no era zona de bosque, recorrimos rincones muy chulos, mucho barranco... y aunque hizo calor, en los barrancos a la sombrita corría el aire.
- Especial mención a los voluntarios, organización, Cruz Roja... todos súper amables! Y la bolsa del corredor también muy completa. Gracias!!!

Además de todo lo bueno que ya he mencionado, me quedo con el haber luchado contra mí, contra la parte de mí que me decía que me quedara en el km. 45. Y allí estuve un rato esperando y viendo pasar gente. Y dar gracias a la otra parte de mí que me invitó a seguir hasta el siguiente avituallamiento y ver qué pasaba. Y allí, después del "Barranc de l'anouer", un amable señor de la Cruz Roja me puso un spray y me hizo un masaje en las piernas mientras yo llenaba un poco el estómago con arroz y un plátano. Sólo quedaban 12 km; ¿cómo me iba a quedar allí?

Y al final llegué a Crevillent, donde estaban Vicky y Carlos esperándome. Vaya, qué lástima que Vicky no hubiera podido terminar... ya me extrañaba que no me hubiera cogido!!! Y justo llegué cuando estaban entregando los trofeos del Campeonato Provincial de Alicante; y yo entré 3ª!!! "Esperaaaaadmeeeeee!!" Y justo me subí directa al podium. Y Jaime, el Espiquer, me dijo: "Dona, però passa primer per meta" Es verdad, jejejejeej



Y esto fue todo, más de 11h por la montaña para al final, llegar con una sonrisa. Esa que espero no perder nunca, porque cuando la pierda, dejaré de hacer estas locuras...

martes, 6 de septiembre de 2016

Recordando mi UTMB 2015...

Tras pasar unos días de vacaciones en Chamonix, animando a corredores, con la piel de gallina en la salida y emocionándome al ver la meta, no he podido evitar volver a ver el vídeo de mi UTMB 2015. #elsueñodelas100millas por fin se cumplió!


Fueron 2 años de duros entrenos para cumplir el sueño, pero el esfuerzo valió la pena! A mi lado tuve a Kiko, mi familia, amigos... y también a otros amigos que me ayudaron como 226ERS, Trail&Climb, SRSport&Training y Pau&Pi.

martes, 15 de marzo de 2016

II Volta a la muntanya de Llaurí (30-01-16)

El año pasado descubrí esta carrera de casualidad. Me tocaba una tirada larga el finde, pero opté por doblar; busqué una carrera sábado y el domingo corrí la subida a la Font Roja, yendo y volviendo desde casas. Y me sorprendió mucho la carrera, el paisaje y la acogida del pueblo de Llaurí! 

Este año era la "chica del cartel", por lo que no podía faltar!! Pero eso de ir con la presión del dorsal número 1 no va conmigo, jejejej.

Lié a un@s cuantos compañer@s del APER, y allá que fuimos a la carrera, el sábado 30 de enero, de 17km y casi 1000m positivos. 


Recogemos dorsales, nos preparamos y dan la salida. No hace mucho frío, salgo directamente sin manguitos; sé que pronto me van a sobrar. En la salida vamos por el pueblo, pero no da tiempo a estirarse demasiado. Salimos al mismo tiempo la carrera de 8km y la de 17km, y en la primera subida se hace un tapón importante. Kiko me ha esperado y vamos juntos, adelantamos cuando podemos a algunos, pero es difícil. Esta primera subida es la más larga de la carrera, así que lo tomamos con filosofía; esperamos llegar arriba y que haya sitio para adelantar bajando (si hace falta, claro!).



La bajada es bastante técnica, y divertida!! María y Cristina nos alcanzan, y vamos juntos hablando, pero sin dejar de correr... que es para abajo y se nos da bien!! Aquí me tocó adelantar saliéndome del camino, ya que pedí 4 o 5 veces paso y cuando el señor por fin me contestó, sus palabras fueron: si quieres adelántame, yo no pienso parar. ¡¡Y no quiero que pares!! Sólo que me dejes un huequecito, que yo tanto subiendo como bajando dejo paso. De la mala leche que cogí, pegué un buen sprint; y María detrás de mí. 


Llegamos al km. 6, avituallamiento. Tras esto empieza una subida primero por sendita y luego por asfalto. 
Es aquí cuando nos dicen que vamos las 3ª y 4ª chicas. ¿En serio? Contaba que seguro estaban delante Silvia y Alicia, pero suponía que alguna más también. Pues parece que no. Y nada, chano-chano para arriba, corriendo cuando se puede y caminando como no. Pero dándolo todo, hacia arriba, hacia abajo y en llano... e intentando no dejar de sonreír!
   
Especialmente dura la subida de la cantera del km.9... puffff!!! Pero poco a poco llegamos arriba. Después una bajada rápida que castiga los cuádriceps hasta el siguiente avituallamiento. 

Me noto con fuerzas y en la subida voy corriendo. Kiko en todo momento va conmigo, me va marcando un buen ritmo y de momento no estoy agonizando, jajajaja.

Últimos km corredores, por senditas preciosas; hasta llegar al pueblo. 
Estos dos kilómetros antes de meta creo que hicieron que la mayoría de los corredores odiáramos al pueblo... venga a dar vueltas por el pueblo, girar la calle, y ahora a la derecha, y ahora a la izquierda... y por fin! Encaramos la meta. Consigo entrar en 3ª posición de la general, contentísima es poco!! 
Silvia quedó en 1ª posición, Oscar en 3ª de la general también y luego fuimos recibiendo a los demás Aper's: Lucía, Mayte, Sonia, Pany, y Julia!! Que me echó una mirada que mataba por haberla "liado", parece que le dije que era "facilita", jijiji. Nos vamos a dar una ducha (fría no, lo siguiente), avituallamiento y recogida de trofeos. Seguro que volvemos a Llaurí... pero si cambian el final!!! 

lunes, 8 de febrero de 2016

Km Vertical Gandía - vuelta a los orígenes

Pues sí, fue el primer kilómetro vertical que "corrí" allá por el año 2009, también en enero. Mucho frío, lluvia e incluso nieve llegando a la cima del Montdúver.


Pero fue toda una aventura. Claro, que en aquel entonces no éramos las más de 1000 personas que últimamente participan en la carrera. Era algo más íntimo, y sin tapones para subir!!

Y ahí estaba 7 años después, pero con un recorrido diferente. Ya el año pasado dije que no volvía; encontrar tapones en un km vertical no me gusta nada! Una prueba así explosiva es para darlo todo, y de esta forma es imposible. Pero me apunté, y al final llenamos un coche con 5 guerreras desde Alcoy-Cocentaina.


Salí en el cajón azul, el intermedio. Los primeros km muy corredores, pero no me exprimo que prefiero llegar con fuerza a la subida. Hasta que empezamos la subida y empieza el tapón. Cuando tengo ocasión adelanto subiendo, y si hay alguna bajadita (que les hay, pero muy pocas), también. Me noto bien de fuerzas.

Me encuentro a Erika, que me ha seguido y me ha apoyado "desde la distancia"; y que era la primera vez que compartíamos carrera. Y aprovechamos algún momento para hacernos una foto!

En la última parte, donde hay algo de trepada es donde puedo darlo todo y exprimirme más.

 La última parte hacía tanto viento que había trozos que tenía que ir agachada para no volarme.

Y llego arriba sin fuerzas, cruzo la meta con una sonrisa y... con faldas y a lo loco!

 

Me espero a que llegue Elia y enseguida empezamos a bajar; que en la cima del Montdúver hacía demasiado viento y frío para esperar allí a las demás.

Contenta con el tiempo que he hecho, 2h02' (2 minutos más que el año pasado) y 6ª sénior. Parece que algo de vida después de UTMB hay!! ;-)

Una vez bajo, avituallamiento, charlas con unos y otros, fotos... lo que nos gusta de las carreras! 

Con Pepe García y su sonrisa

Con Verena, que hacía tiempo que no coincidíamos


domingo, 15 de noviembre de 2015

UTMB: Courmayeur-Chamonix, sueño cumplido!

Salgo del avituallamiento de Courmayeur a las 10:31h del sábado, casi una hora he estado allí reponiendo fuerzas. Pasamos por una plaza donde hay gente animando, después por una cuesta de asfalto donde hay una fuente y aprovecho para refrescarme (es temprano y ya hace calor... la que nos espera!), y tras eso cogemos la senda que ascenderá al refugio Bertone. 

No son muchos km, en concreto menos de 5km, pero sí que hay desnivel, algo más de 800m positivos. Con lo que se convierte en un km vertical en a mitad de carrera!! Eso sí, no lo hice con la intensidad con la que suelo hacer los verticales, jejejjeje. Llegué al refugio, me refresqué y continué sin detenerme demasiado. Ahora venía un tramo llano hasta el refugio Bonati. 
Un balcón espectacular teniendo el Montblanc todo el rato a nuestra izquierda. A ratos corría, otros caminaba, otros hacia fotos... quería llenarme de todo lo que estaba rodeándome. Llegué al siguente refugio a las 13:20 del mediodía, y también había bastante gente allí animando. Comí algo, rellené bidones y me refresqué. El siguiente avituallamiento no está muy lejos, a 5km, así que allí ya comeré algo más sólido.

La bajada a Arnuva estaba chula, zigzageando 300 metros hacia abajo y ya entré en la carpa, a las 14:19h. Hacía mucho calor dentro, pero fuera no había sombra y era casi peor. Comí algo de pasta o arroz (ya no recuerdo), pan, fuet, queso, fruta... parece mucho, pero llevo 20 horas de carrera y el cuerpo pide gasolina. Además, por delante tenemos la subida al Gran Col de Ferret, con otros 800m+ en poco más de 4 km. Con calor, con el sol pegándonos de pleno, a la hora de la siesta... qué tentación era ver la hierba al lado del camino, e incluso algún corredor tumbado descansando o durmiendo. Este tramo lo pasé mal, sueño, cansancio, calor... no llegó a darme una pájara, pero me costó casi dos horas llegar hasta el collado. Habían algunas fuentes donde bebían los caballos o ganado donde hacíamos cola para mojar la visera o refrescarnos la cara. Sí, aunque parezca mentira, tras 100km de carrera aún se seguían haciendo tapones en algunos puntos.

Siguente punto de control y avituallamiento a 10km, pero todo de bajada. Me encuentro bastante bien, las piernas fuertes, y tardo poco menos de 1'5horas en llegar. 

Además, adelanto a casi 70 corredores en esta bajada! Son ya las 17:31h de la tarde, ya he sobrepasado el tiempo máximo que había estado en carrera nunca, pero estoy igual de motivada o más que al principio. El avituallamiento de La Fouly está en una carpa, y antes de que me cojan ganas de descansar, salgo de allí y continúo; quiero llegar al punto de Champex Lac donde por fin estará Kiko y ya descansaré allí un rato más. Pero para llegar hasta allí aún hay que recorrer 14km con 600m negativos y otros tantos positivos, que con 110km en las piernas se traducen en casi dos horas y media. En este tramo coincido con un corredor de Andalucía y otro catalán, y vamos charlando los tres, así la subida interminable a Champex Lac se hace un poco más amena. En esta subida hay muchas figuras taladas en los troncos con formas de animales, esto no ayudará mucho a las visiones que puedan tener los corredores cuando pasen por aquí la segunda noche... jejejeje

Por fin oímos los gritos de ánimo y los aplausos de la gente que había en el pueblo. Veo a Kiko y me acompaña casi un kilómetro que falta hasta llegar al avituallamiento. ¡¡Qué ganas de verle!! Él iba siguiéndome a través de los mensajes que le enviaban cuando pasaba un punto de control, pero no habíamos hablado desde esta mañana. Primero me cambié de ropa y me puse ropa seca. Después comí lo que me había preparado Kiko. Le dije que me apetecía arroz con leche y melón... y allí lo tenía! ¡¡Es un amor!! Lo comí con ganas, ya que al final comer lo mismo en todos los avituallamientos cansa! Después me vino un bajón tremendo, llevaba ya 26'5 horas de carrera, y encima empezaba a anochecer. Así que sentada en la mesa, apoyé la cabeza y cerré los ojos. No llegó a media hora, ni llegué a dormirme, pero me ayudó a descansar un poco la vista e intentar hacer un reset. Después me lavé la cara, los dientes, me puse las lentillas (para ver mejor de noche, aunque para lo que hay que ver!!) y salimos de la carpa. Estuve parada 1h20', ni miré el tiempo en ese momento, iba bien de horarios de corte y era lo único que me importaba. La salida de Champex Lac iba por al lado de un lago que no se veía de noche, aunque en videos lo he visto de día, es muy bonito. Kiko me acompañó algún km, hasta que salí del pueblo y la oscuridad se hizo. Y llegó la hora de la verdad, el afrontar la segunda noche. No tenía sueño de momento, esa mini siesta me había ayudado. Pero cuando empezó la primera subida empecé a notar el cansancio. Era una subida bastante técnica para llevar tantos km en las piernas. Además, muchos tramos cruzábamos riachuelos, o cascadas... con lo que las piedras y el terreno estaba muy húmedo. Y era un bosque cerrado, la luna no se veía.Y tenía sueño... me puse música, intentaba concentrarme en ella y en avanzar. Por suerte el último tramo de subida se abre y vemos la luna. Y me empiezo a animar. Me parece ver una casita arriba, por lo que creo que no debe quedar mucho más... al final no es una casita, es el reflejo de una de las marcas, yo creía que sería una ventanita con luz y alguien esperándonos! Pero aquí me animo y me despejo, y pronto llego al punto de control. 11'1km desde Champex Lac y 865m+ en casi 3 horas. Muuuy lenta, sí, pero mejor avanzar lenta y segura :P Ahora bajada hasta Trient donde está Kiko, 5'5km y 500m de desnivel negativo... aunque el mayor número de metros negativos están acumulados al final, por favor, qué bajaditas infernales!!!!

Llego a Trient y ya está Kiko esperándome. Está haciendo minisiestas, se pone el despertador para verme llegar, pero siempre se despierta antes de que le suene... su ultra es casi más duro que el mío! Es la 01:06 de la mañana del sábado al domingo, ya empiezo a perder la noción de cuando era “esta mañana” (para mí era el viernes por la mañana). Tomo un poco de sopa con fideos, algo más y lleno los bidones. Le vuelvo a preguntar por Rafa, mi esperanza era encontrarlo en algún avituallamiento esta segunda noche y no ir solos los dos. Pero me dice que cuando llega no ve a Rebeca, así que irá bastante delante de mi. Me alegro, eso es que va bien!

Casi media hora después salgo de allí, parece que con las pilas cargadas, aunque sólo parece... es adentrarme de nuevo en la oscuridad del bosque y empezar a cogerme muuuucho sueño. Me pongo música alegre, con la que estaría bailando en otra ocasión, pero ahora bastante hago poniendo un paso detrás de otro. Y canto, en voz alta, me da igual que me escuchen los demás... total, no me conocen ni me entienden!! Canto la canción de “Hacia lo salvaje” de Amaral. Me da mucha fuerza esa letra, aunque nadie me haya dicho nunca que no sea capaz de algo, yo misma me lo digo a mí: “Cada día era un regalo, libre de sol a sol. La montaña fue su salvación y entre las fieras, se crió... Y en los árboles escucha voces de tiempos remotos, ha elegido caminar HACIA LO SALVAJE. No tenéis ni idea de lo alto que puedo volar... cada golpe que le dieron era una cuenta atrás, y ahora corre hacia el bosquel, su fortaleza, su nuevo hogar” ¿Qué mejor canción? Ahí estaba yo, tras más de 30horas de carrera, sola, en la oscuridad, sólo porque yo lo había elegido, había elegido caminar hacia lo salvaje. Por suerte, no escuché voces de los árboles, si no sí que habría corrido... jajaja

Otra canción que canto y que me pongo para intentar no dormirme es “Lo que te hace grande”, de Vetusta Morla. No me considero una persona grande o gran persona, pero objetivamente sí que estaba haciendo algo GRANDE. Algo que honestamente creo que mucha gente sería capaz de hacer, pero para lo que se necesita querer hacerlo, y no todos quieren (y por supuesto, más que respetable, faltaría más!!). Por eso le quito mérito al reto, porque pienso que si alguien quiere, lo consigue. Pero me encanta escuchar esta canción que descubrimos Kiko y yo viendo videos de Valentí Sanjuán, otro loco motivado. Y que Raquel nos dedicó pocos días antes de esta carrera a Rafa y a mi.

Canto, camino, miro el gps y los km no pasan... y solo quiero dormir. Esta segunda noche se está convirtiendo en una pesadilla, en una única lucha entre el sueño y yo. Me da igual subir, bajar, llanear... sólo tengo que luchar contra las ganas interiores que tengo de dormir, y supongo que necesidad también. Hay gente durmiendo al lado del camino, qué envidia me dan... ¡¡yo también quiero!! Pero Kiko me ha dicho que por lo que más quiera que me espere a llegar al avituallamiento, que no me acueste por ahí porque igual no escucho el despertador y me quedo allí hasta mañana! Así que sigo mi particular lucha contra el sueño, deseando con todas mis fuerzas llegar arriba para despertarme en la bajada. Son “solo” 4'8 km de subida y 800m de desnivel positivo, y me cuesta hacerlo 1h45'. Punto de control en la Catogne, donde hay un refugio y un corredor durmiendo al lado de una hoguera que habían hecho los voluntarios. ¡Joerrrrr! Yo también quiero! Venga Jessi, concéntrate y vamos hacia bajo. Canción de “Qué bien” de Izal y a silbar y a cantar! Pero por mucho que silbe y cante, mi cuerpo está adormecido y me duermo hasta en la bajada... 1h15' me cuesta llegar hasta Vallorcine, en un descenso de 5km y 700m negativos. Telita con las bajadas... de esta las aborrezco!!

Llego al control a las 4:30 de la madrugada, y le digo a Kiko lo que he pensado desde que he salido del otro refugio hacía más de 3 horas, que hasta que no se haga de día no salgo de allí. Creo que pese a tener sueño, la luz del sol me despertará y hará que me despeje, y como voy bien de tiempo, a Kiko le parece perfecto. Como algo de sopa y me tumbo en un banco con la cabeza apoyada sobre sus piernas. No quiero ponerme demasiado cómoda porque si no luego me costará el doble continuar, y sólo quedan 20 km de carrera! Consigo relajarme y dormir algunos minutos, aunque no dejo de oír a los corredores a mi alrededor. Según me dijo Kiko, habían corredores que llegaban y se me quedaban mirando con cara de envidia, justo lo que sentía yo cuando veía a los que dormían por el camino! Estuve unos 40 minutos descansando, y a las 5:42 salí del avituallamiento. Al poco de salir ya me pude quitar el frontal, empezaba a clarear aunque el sol no había salido aún. ¡¡Qué subidón!! 

Kiko se acercó a verme pasar por un collado y ya nos despedimos hasta meta. ¡Meta! ¡Qué bien sonaba! Tras despedirme de él, conecto los datos del teléfono móvil, ya que en toda la parte de Suiza es carísimo y no me conecté. Iba con las pilas cargadas, pero cuando recibí los más de 900 mensajes entre todos los grupos, mensajes privados... puff!! menudo subidón! Empecé a enviar mensajes de voz contando mi (mala) experiencia esta segunda noche, y cómo había conseguido más o menos superarla. Pronto las guerreras empezaron a darme ánimos (otras que tampoco durmieron mucho). Grupo de familia, amigos... me emocionaba mucho saber cuánta gente estaba siguiendo este reto y cómo los había conseguido hacer partícipes de mi ilusión. Venía una subida técnica, pero con la luz del sol todo parece diferente. Además, tenemos al gran Montblanc a justo enfrente. Qué precioso amanecer!! Siguiente control en la Tete aux vents, 7'7 km desde Vallorcine y 873m de subida donde llego a las 8 de la mañana. Sólo queda un control más y el siguiente ya es Chamonix! Llegar hasta el refugio de La Flegere se hizo largo, demasiado largo, aunque sólo fueron 3'5 km desde el control. Oscar “elpu.. amo” me dijo que estaba esperando verme pasar en directo por la Flegere, y le dije que esperara que iba a saludarle. Y así lo hice... porque no se me ocurrió antes, porque si no en todas las cámaras me habría parado a saludar! ¿Tú sabes qué recuerdo más chulo se queda luego? Jejeje 


A las 9 de la mañana del domingo pasé por el control, saludé, comí algo y ya me lancé hacia Chamonix. No iba a ser fácil, la bajada tiene bastante pendiente (800m negativos), y ya llevo 162 km en las piernas... 162!! ¡¡Pero sólo quedan 8!!

Pues ya no me queda otra que darlo todo. Ni haciéndolo adrede me sale, quería llegar a las 10 a Chamonix, que ya habría ambientillo... y voy a llegar a esa hora! Empieza la última bajada. Al igual que en los últimos 90 km, me duelen los cuádriceps y bastante los dedos gordos de los pies. Y desde la mañana del sábado que me voy repitiendo siempre que me duele algo: EL DOLOR SÓLO DUELE (frase tomada prestada del libro de Scott Jurek). Y con eso he ido superando kilómetros y dolores... mientras no sea lesión, el dolor es pasajero!

Los últimos km son por pista, nos vamos cruzando con gente que está caminando y animan mucho. No tengo ganas de correr, pero me obligo a ir trotando. Otra de las frases que me he repetido mucho en esta carrera y que sale del libro de "Correr, Comer, Vivir" (y que Chiqui del Aper también la gastó el año pasado en el Tor de Geants): EN OCASIONES HAY QUE HACERLO Y PUNTO. Y ahí estaba yo, corriendo y pasando kilómetros. Sólo voy pensando en que lo he conseguido, que ya está hecho! Me emociono, pero sé que si empiezo a emocionarme ahora lo pasaré mal hasta cruzar la meta. 

Llego al pueblo y me guardo los bastones en la mochila, y al poco veo a Kiko con una sonrisa casi más grande que la mía. No sé cuantos km hay hasta meta, quizás uno o dos, pero quiero disfrutarlos. Vamos juntos corriendo, a un ritmo que me parece hasta rápido, jajajaja Es emocionante, recorrer el pueblo, ver a algunos corredores conocidos, otros que no te conocen pero te aplauden, el público en general, los niños... Y finalmente giramos la calle que lleva al arco de meta. Pensaba que iba a entrar llorando, pero era tanta la alegría que tenía encima que no pude llorar.

40H07'05'', 170km, 10000m desnivel positivo, posición 726 de la general y 26 femenina.

Crucé la meta, me abracé a Kiko y de pronto tuve una sensación contradictoria de mucha alegría y al mismo tiempo de vacío... ¡Pues ya está! Eso me dije. Pasé a recoger el chaleco finisher y nos sentamos en un banco. Ahí, en la plaza de Chamonix, justo donde 40horas antes había empezado mi sueño, empezamos Kiko y yo a asimilar que lo habíamos conseguido. Porque había sido una carrera de dos, sin su apoyo antes y durante la carrera, no lo habría conseguido. Y ambos nos echamos a llorar. Y a sonreír al mismo tiempo. 

Allí estábamos, los dos habíamos conseguido el sueño de las 100 millas, por fin se había hecho realidad!


Tengo mucho que agradecer a mucha gente. Ya he dado las gracias por Facebook a muchas personas, pero quiero volver a hacerlo y no me cansaré de agradecerlo. Primero a Kiko, sin él nada habría sido posible, un apoyo incondicional. Después a mi familia, que sufre tanto o más que yo... qué paciencia tienen con esta hija/hermana/sobrina/nieta/cuñada “rara” que les ha salido... A mis amigos “de toda la vida”, sí, esos que tengo desde el cole. Siempre quedan un poco al margen de mi tema deportivo, pero con el sueño de la UTMB me dieron muchos ánimos y se lo agradezco de verdad. A las guerreras, que en cada entreno y en cada carrera han estado motivándome muchísimo. A tod@s los demás amigos y amigas del mundillo runneador, y a los que no son runners y también me han seguido.

Y como no, a aquellos amigos colaboradores que me han ayudado en todo lo que ha estado en sus manos para conseguir mi sueño: Saúl, de SR Sport & Training; Carlos, de Trail&Climb, Jesús y Dani, de 226ERS y Pau de Pau&Pi. Un orgullo haberos tenido tan cerca!

Felicitar a Rafa, que lo consiguió con un tiempazo, acompañado de Miguel Angel Cayuela y Jose Miguel de A To Trapo. A Yolanda, que fulminó el récord máster femenino de la prueba! Y a todos los demás finishers que conozco, que para no dejarme a ninguno mejor no los nombro, pero que ya os felicité en su día.


Esto no es una despedida... es un continuará!! Mientras mis piernas y mi cabeza lo permitan, no pienso dejar de correr. Me da sonrisas, adrenalina, me hace #VIVIR, superarme, conocerme, es una terapia... si no lo has probado, corre a correr!!!! 

martes, 6 de octubre de 2015

Ultra Trail del Montblanc 2015 (Chamonix - Courmayeur)

Dan la salida y los primeros segundos son de muchísimo agobio. Vamos caminando con mil ojos viendo conde ponemos los pies no vaya a ser que nos demos un tropezón y nos aplasten! Pero tras cruzar el arco de salida nos dispersamos un poco y empezamos a disfrutar. No sé el tiempo que estuve corriendo sin dejar de sonreír y de chocar manos. Salí de Chamonix y le dije a Rafa que con lo vivido ahí, casi que podía acabar ya la carrera! Pero no, no había venido a chocar la mano de los que animan en la salida, sino a chocar las manos de los que esperan en meta.

Primeros km rapiditos, según el perfil hasta Les Houches (km. 8) es bastante llano. Voy algunos km detrás de Rafa, pero en algún momento se va delante y ya me centro en mi carrera. Estos primeros km hasta Saint Gervais quiero hacerlos rapiditos, me da miedo no llegar al corte (4h, 21km). Llego a Les Houches donde hay mucha gente animando, y yo emocionada chocando manos de los niños, me salto el avituallamiento! No es la primera vez que me pasa en los primeros km de un ultra, la emoción puede conmigo! jajajaja Menos mal que llevaba líquido suficiente. Empieza la primera subida, con bastante pendiente y yo poco a poco hacia arriba. Me noto cansada y las piernas me duelen, me está costando bastante coger un buen ritmo donde me sienta cómoda. Bueno, tú sigue p'arriba que a estas alturas no vas a quejarte aún! Pasamos por una especie de casa rural donde hay un montón de gente medio disfrazada animando, con pelucas, cencerros... y no puedo evitar sacar la cámara y grabarlos. Conforme vamos ascendiendo hay más luz, y de vez en cuando levantaba la vista del camino para ver todo lo que teníamos al lado y detrás. Brutal, no hay palabras para describirlo...

Llego al control de Le Delevret en 1h56', tras casi 14km desde la salida y 900m+. Venga, que ahora es todo hacia abajo hasta Saint Gervais, voy bien de tiempo! Empezamos a bajar y... socorro! Menuda pendiente! Me encanta bajar, pero con esta pendiente nada técnica, no hay quien frene! Un prado con alguna senda pero que cuesta más frenar que dejarse caer. Pues nada, casi que cierro los ojos y que sea lo que tenga que ser... allá vooooooy!!!! En algo menos de una hora y ya empezando a anochecer, llego a Saint Gervais, km 21. Este avituallamiento no se me pasa, ya tengo hambre! Aquí vamos muy amontonados aún, yo entro en posición 1002, así que van unos cuantos delante y otros cuantos detrás. Busco un hueco donde meter la mano para coger algo de comer salado y bebo un poco de Coca-cola, y tras llenar los bidones que llevo en la mochila (de momento llevo 2 sólo, cuando se haga de día llevaré más cantidad de agua), cojo un trozo de chocolate y algo de fruta y salgo del avituallamiento caminando un poco mientras acabo de cenar. Siguiente objetivo: Les Contamines, a 10'3km y 577m+ desde donde estoy. Parece fácil, no?

Pues no, nada fácil. Un ratito después de salir del avituallamiento, empiezo a encontrarme un poco rara, sin casi fuerzas. "Vamos a ver, Jessi. Esto es un ultratrail, es más es TU ULTRATRAIL. No llevas ni 25km... ¿y ya te ha dado una pájara?" Todo eso me lo digo a mí misma. Pues sí, tenía toda la pinta. Conecto los datos y le envío un whatsap a Kiko. "¿Estás en Les Contamines?" "Sí, aquí estoy esperándote. Ánimo que vas muy bien!" "Noooo, voy muy mal, llevo un pajarón encima... Espero recuperarme allí contigo" "Venga, tómate un gel y ven tranquila que vas bien de tiempo" Desconecto los datos y veo que no voy ni p'atrás. Saco un gel de limón con algo de cafeína de 226ERS y me lo enchufo. ¡¡Un gel cuando no llevo ni 4 horas!! Intento no ponerme negativa, esto sólo va a ser una anécdota más que contar. Sigo caminando (pese a que se puede trotar, porque no hay mucha subida ahora), y noto que tengo alguna piedra en la zapatilla. Pues ahora que no voy corriendo, me aparto y me la quito. Eso hago, pero cuando doblo un poco la pierna para quitarme la zapatilla, plaaaasss!! Rampa en el vasto interno! Socorroooo!!! Menos mal que es de noche y no ven mi cara de dolor, aunque muchos preguntan. "Yes, it's ok" ¡Y un huevo! No es ok, no... esto me está pasando por haber corrido tanto los primeros km y luego esa bajada tan heavy. Pues Jessi, tú sola te lo has buscado, así que tú sola tienes que salir de esta. Intentando no pensar en negativo, estiro un poco, bebo agua, tomo sales, y continúo el camino, que queda mucho. En casi 2 horas llego a Les Contamines... 2 horas para 10km y sin casi desnivel! Me han pasado más de 300 corredores, jejeje, qué crack que soy. Entro al avituallamiento y tras comer algo busco a Kiko, pero no lo veo. Al final una voluntaria me señala fuera, y ahí lo veo, fuera de la carpa que es donde está la zona de asistencia. Cojo algo de caldo y me siento fuera con él. Mientras como y bebo, me da unos masajitos en las piernas que me vienen de lujo. Salgo de allí más animada, y me acompaña él y Luca unos metros hasta que se desvian para ir hacia la furgoneta. 
Ahora viene una subida hasta el siguiente avituallamiento, La Balme, a 8 km y algo más de 500m+. Antes de que la subida se endurezca, pasamos por una zona donde hay un ambientazo y está sonando ACDC, Notre-Dame de la Gorge. Aunque no suelo correr por montaña con música, en esta carrera llevaba el móvil con música preparada en caso de necesidad. Y este iba a ser un buen momento. Sólo me pongo un auricular, me gusta escuchar a la gente y saber qué pasa a mi alrededor. Y esa subida la disfruto, paso tras paso con los bastones y escuchando musiquilla. Poco antes de llegar al avituallamiento me cruzo con una chica vestida de Buff que va caminando bajando, me giro y veo el dorsal de Nuria Picas... no! Jo, qué desilusión! Iba a ganar, una lástima!

Llego a La Balme casi a la 1 de la mañana, llevamos casi 7 horas de carrera, 39 km y 2000m+. Creo que el ritmo que llevo no es malo, me he recuperado bien del pajarón, y parece que de las piernas también. Hablo un rato con unos corredores murcianos y antes de salir de allí, llego Canito, el marido de Yolanda Valiente, que me comenta si vamos juntos un rato. Por mí bien, hablar con alguien siempre se agradece en una carrera tan larga! Continúa la subida hasta el Col du Bonhomme y Refugio Crois du Bonhomme, siguiente punto de control. Es una subida cómoda, aunque se suben 800m en 5km desde la Balme. Me noto fuerte y cojo mi ritmo, alejándome un poco de Canito. Ahora viene una bajada hasta Les Chapieux, casi 1000m negativos en 5km, que los bajo en unos 40 minutos.

Llego a este avituallamiento a las 3 de la mañana, tras 9 horas de carrera. Es casi el km 50, pero me encuentro bastante bien. Está allí Lorena (hija de Yolanda y Canito) esperando que pase su padre. Le pregunto por la "super-abuela" y me dice que va genial. No lo dudaba! Entro en el avituallamiento, cojo algo de comida y relleno los bidones, pero allí dentro no me siento. Está lleno de gente y se está demasiado calentito. Salgo fuera y me siento en un banco a quitarme alguna piedra de la zapatilla y ponerme algo de vaselina, que empiezo a tener alguna rozadura. Estoy en total 15 minutos en ese avituallamiento, no lo he hecho muy lento, la verdad.

Los siguientes km hasta que empezó la subida dura al Col de la Seigne, los recuerdo muy especiales. Realmente eran por asfalto y pista, que de día los habría odiado. Pero de noche, con la luna llena que iluminaba todo, y con música... aquello era idílico. Encima, aparecen en el mp3 canciones que me recuerdan momentos, amigos, mi gente... y sabiendo que están todos ahí detrás animando, carga mucho las pilas. Llevo el frontal apagado durante unos cuantos km, no es necesario porque la luna alumbra bien el camino. ¡Qué afortunada soy de estar aquí!

La subida nos lleva al Col de la Seigne, que este año han modificado el recorrido y nos meten 3km más y unos 300m+, en lugar de bajar hacia el Lac Combal, subimos al Col des Pyramides Calcaires. Total, una subida y bajada por piedras grandes y rocas donde casi que sólo se puede caminar. Llegando arriba empieza a amanecer, qué bueno quitarse el frontal! Me paro a admirar las vistas, esto es precioso




 Empieza una bajada hacia el avituallamiento de Lac Combal, donde llego a las 7 de la mañana. No me paro mucho, cojo algo de comida (descubro una coca dulce rellena de mermelada de manzana que está de muerte!) y continúo la carrera. El paisaje es precioso, hay una capa de niebla sobre el lago rodeado de altas montañas.


Es el único momento en el que me pongo el impermeable, hace un poco de frío y ahora estoy caminando en llano. Al poco empezamos una pequeña subida donde, en fila de 1 y con dificultad para adelantar vamos al ritmo del de delante. Pues nada, aprovecharemos para ver el paisaje,,, y qué paisaje!


Al acabar la subida tenemos enfrente el Monte Bianco, ya desde la parte italiana. Aprovecho para que me hagan una foto, y luego empiezo una bajada disfrutona.


Esta bajada nos lleva primero al punto de control del Col Checrouit (km 78), y después la vertiginosa bajada a Courmayer, donde en 4 km se bajan 800m de desnivel. Me gusta bajar y la disfruto, aunque reconozco que llega algún momento donde digo: que se acabe ya!! Y se acaba, sí. 
Llego a Courmayer, primero pasamos por algunas calles del pueblo, y justo antes del avituallamiento está Kiko esperándome. ¡Buenos días! Qué ganas tenía de verlo, después de toda la noche por ahí perdida.

Entro en el avituallamiento a las 9:34h, tras 15h y media de carrera. Lo primero que hago es cambiarme de ropa y lavarme un poco (lástima no hayan duchas). Cada una como puede, una pierna en el lavabo, con toallitas... hay que ver lo cochinas que llevo las piernas! Ni que hubiera estado corriendo toda la noche, jejeje También me cambio las zapatillas, he llevado hasta ahora las UltraRaptor, pero he dado unas cuantas patadas a las piedras y, pese a estar bien reforzadas delante, como me baila un poquitín el pie dentro (pero mi número es el correcto), en cada bajada me duelen los dedos... me pongo las Saucony Xodus 6, que justo hace una semana Carlos me avisó para que pasara por TrailandClimb a recogerlas. No las he gastado ni 20km, pero como la horma es la misma que las de las 5 espero no tener problemas! 

No acostumbro a desayunar macarrones con tomate, pero la ocasión lo valía! ¡Y me sentaron muy bien! Recargué bidones (ahora ya llevo 1'75 litros de líquido) con agua y energético, y cogí más geles (que me los había fundido casi todos en la pájara del km 25). Además, le dejé a Kiko el frontal Led Lenser, y lo cambié por otro más ligero, puesto que por el día no lo iba a utilizar (pero te obligan a llevar dos frontales en toda la carrera).

Con la mochila cargada y mis pilas también cargadas, salí de Courmayer a las 10:31h despidiéndome de Kiko hasta casi la noche, unos 40km después...


jueves, 3 de septiembre de 2015

UTMB 2015, la previa!

No sé por donde empezar a contar lo vivido en el UTMB. Generalmente, en todas las crónicas, explico un poco por qué hice esa carrera, cuando y donde se me ocurrió; pero creo que esta necesita poca explicación: el sueño de las 100 millas empezaba a hacerse realidad.


La semana previa a UTMB estuve acompañando a Kiko en su reto de Enduro con la BTT, la Trans-Savoie. Desde la Vall d'Isere hasta casi Chamonix, Kiko recorrió las montañas alpinas, sobre todo hacia abajo, en tramos cronometrados. Un total de 300km y 25000m de desnivel negativo fue lo que le tuvo entretenido durante 6 días. Y yo, cada día que acababa la etapa, lo envidiaba.

  
Esa semana la tomé de relax, salí a correr un par de veces como mucho 1 horita, así que tenía las pilas cargadas al 200%. Por eso, verle llegar por la tarde reventado me daba envidia, yo también quiero acabar así, seré masoca!!!
Fueron pasando los días, el miércoles fui a Bourg Saint Maurice a ver pasar a los primeros corredores de la TDS, entre ellos Sebas Sánchez. 
Tenía ganas de estar en ambiente de carrera, y allí estuve animando a Sebas y a Juanjo Larrotcha, que también pasó en el grupo de delante. Coincidí con Belén Rodríguez, la Grifone de los Pirineos, y también reportera de 12TV y quiso preguntarme algunas cosas sobre la carrera.

El jueves cogí la furgo y tras casi 2 horas de viaje, llegué a Chamonix. Iba a recoger el dorsal y dar una vuelta por la feria del corredor. Quedé con Rafa y Rebeca que llevaban allí toda la semana y los 3 os paseamos por los stands que habían, sin dejar de ir al de Lurbel, donde estaban Jordi, Miguel y Javi. 

También vimos a Depa, y luego tuvimos el momento fan en el stand de Buff. Gerard Morales se me escapó, pero sí que pude saludar a Pau Bartoló (y felicitarlo por su victoria en la TDS) y también saludar y desear suerte a Nuria Picas. 


 


Otras caras conocidas que encontré allí fue a Pepe García con su imborrable sonrisa, Ana Memphis y a los compañeros de Alicante que hacían unos la CCC y otros la UTMB.





Recogí el dorsal, donde hay que llevar la mochila con todo el material obligatorio y aleatoriamente te piden que muestres algo. A mi me pidieron varias cosas, como el impermeable con membrana, dos frontales, móvil, vaso y algo más que no recuerdo. 


  


 A las 15:15 tenía una cita con Salomon, el #cafeyconsejos con Tófol Castanyer y Miguel Heras. Una, que tiene un poco de suerte y le tocó un sorteo para pasar un ratito con ellos. 

En el hotel somos 10 corredores, y también se han convocado a algunos medios de prensa, entre ellos el omnipresente Mayayo Oxigeno que nos inmortalizó a las dos únicas féminas del lugar participantes en el UTMB ;-)



Fue un ratito muy bueno el que pasamos, rompí el hielo yo preguntando cómo llevar la segunda noche sin dormir. Tófol no había pasado nunca dos noches en carrera, pero Miguel sí, cuando participaba en Raids de Aventura, junto a Nerea Martínez. Escuchamos sus consejos y anécdotas. También nos hablaron sobre su alimentación en carrera y el material que iban a llevar. ¡Les cabía todo en una mochila de 3 litros! Y yo con la de 12 litros que no cogía el camelbag porque no me cabía... en fin, ellos van a ganar, nosotros a terminar (que no es poco).






 También coincidí allí con Albert Jorquera, que acababa de terminar la OCC con una buena deshidratación, pero en muy buena posición. Y es que hace mucho calor, es lo que más le temo a esta carrera. Espero saber llevar bien el tema de hidratación y alimentación en carrera, s¡ no, malo...

 

Me vuelvo a Beaufort, que es donde acaba Kiko la etapa de hoy. Espero dormir pronto que va a ser la última vez que cierre los ojos en 2 días!


Amanece el día 28, como siempre nos levantamos sobre las 7 para preparar Kiko su último día. Yo intento dormir un poco más, pero tengo todo para organizarme y los nervios empiezan a aflorar. Preparo mi mochila, y 3 más, dejándole a Kiko escrito lo que creo que puedo necesitar en los avituallamientos donde me puede hacer la asistencia. Nos despedimos a las 8, hasta esta noche que me esperará en Les Contamines, km. 31 de carrera ya de la UTMB. 

Yo cojo la furgo y la dejo en Saint Gervais, y de ahí con mi mochila de carrera y la bolsa que tendré en Courmayeur, cojo 2 trenes que me llevan hasta Argentiere, donde Rafa y compañía tienen la casa. Al final, los horarios se complican y en lugar de comer a las 13h y dormir hasta las 15:30, me pongo a comer a las 15:30 y ya directamente me cambio de ropa para que nos lleven a la salida. Vamos a dejar la bolsa del corredor cerca del pabellón donde se recogía el dorsal, y hay muchísima cola. Bueno, cuando lleguemos a la salida, hemos llegado. Al final llegamos allí sobre las 17:10h, y nos quedamos en un callejón que da a la salida, ya que a la plaza es imposible acceder. No era la imagen que habría soñado, pero es lo que hay. Me siento en el suelo que queda bastante aún para la salida y el plantón nos va a matar. Faltando 20 minutos, toda la gente que está sentada se pone en pie (no sé por qué), y avanzamos todos llegando a la plaza, pero no veo nada de la salida. Sólo a los corredores que tengo cerca de mí. ¡Menudo agobio! Dan unas indicaciones en Inglés, frances e italiano (y en español? Somos el 2º país que más corredores aporta, sin contar con todos los participantes de países latinos, que también habían mucho). Total, que nos enteramos de poco, no está la cabeza para traducciones. 

Justo unos minutos antes de las 18h ponen la canción de Vangelis “Conquest of Paradise” y tras darle un abrazo a Rafa, cierro los ojos y pienso que allá vamos, a la conquista del paraíso, a cumplir el sueño de las 100 millas...